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Los padres que vivimos en los EEUU cada vez sufrimos más que nuestros hijos no quieran hablar en Español. La realidad es que ellos viven una vida en Inglés; con clases, amigos y actividades extracurriculares enfocadas en este idioma. Sin embargo, es la labor de los padres esmerarse en que los niños practiquen el español y no pierdan algo que los identifica con su cultura materna. ¡No sólo eso! El ser biligüe tiene muchísimos beneficios que mejoran la función cerebral.

El reconocido periodista venezolano Elí Bravo, en su página de Inspirulina, nos cuenta acerca de estos beneficios y cómo maneja el bilingüismo en su vida personal con sus hijas. ¡No dejen de leer este interesante artículo que inspiró a Camp La Llanada a convertirse en #TuSummerCampEnEspañol!

Crédito: http://www.inspirulina.com/tu-cerebro-bilinge.html

“Entiendo, mi amor. Ahora dímelo en español”. Como era de esperarse, la frase es ya parte de la conversación con mis hijas. Nacidas en Miami, y tras sus primeros años inmersas en el español de casa, últimamente las escucho hablando inglés en todo momento. Además es evidente que piensan en inglés, a fin de cuentas, es el idioma de la escuela y sus amigos. Ellas son niñas bilingües, como el 20% de la población de los Estados Unidos.

El bilingüismo es un regalo valiosísimo, no solo por la herencia cultural y las posibilidades que brinda hablar más de un idioma, sino también porque mejora las funciones cerebrales. La neurocientífica cognitiva Ellen Bialystok ha comprobado que los niños bilingües tienen una mayor capacidad de concentración y de procesamiento de la información. La razón está en que el sistema de control ejecutivo del cerebro, una suerte de gerente que decide cuáles estímulos son más relevantes que otros, está más desarrollado por manejar constantemente dos sistemas de lenguaje.

Hasta hace unos años se creía que un bebé expuesto a dos idiomas podía confundirse, e incluso, retrasarse en sus habilidades de comunicación. Ya se ha comprobado que se desarrollan igual que los monolingües, con la ventaja de que al llegar a la edad adulta sus cerebros contienen mayor densidad de materia gris en el hemisferio izquierdo. Los estudios nos dicen que esta alteración positiva de la estructura cerebral es más evidente si el niño aprendió el segundo idioma antes de los cinco años y lo habla correctamente.

En edades avanzadas las personas bilingües enfrentan de mejor manera el Alzheimer. En promedio estos individuos tardan hasta seis años más en presentar los síntomas, quizás porque los bilingües tienen mejor memoria, o porque sus cerebros están mejor ejercitados al haberse movido por años entre distintas gramáticas.

De cierta forma el bilingüismo es una gimnasia mental. Y con ese ejercicio viene toda la riqueza de tradiciones, raíces, afectos y poesía que encierra un idioma.

Y así como los padres inmigrantes de mis amigos de infancia en Caracas, que se esforzaban porque sus hijos hablaran italiano o portugués además del español, ahora me encuentro en la misma tarea con mis pequeñas. Y lo hago no solo porque hay unvínculo de amor en cada palabra que compartimos. Ahora se que en sus cerebros está ocurriendo una suerte de magia.

Por eso, mi amor, dímelo en español.

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